El terror también canta. Carrie, el musical basado en la primera novela de Stephen King, se estrenó en Rosario y sorprendió a propios y extraños. Carrie, el musical.
La propuesta rescata una obra de culto y la pone en escena con un elenco numeroso y mucha energía. Una rareza que vale la pena descubrir.
De Broadway al culto
La historia del musical de Carrie es casi una novela aparte. Se estrenó en Broadway en 1988 con resultados desastrosos. El paso del tiempo, sin embargo, lo transformó en objeto de culto. Hoy casi todos los años regresa a algún teatro del mundo.
Esa segunda vida convirtió a la obra en una pieza codiciada. Verla en Argentina era, hasta hace poco, casi una fantasía. El estreno en Rosario cambió esa ecuación. La noticia tomó por sorpresa incluso a los fans más atentos.
La novela original marcó el debut de King en 1974. Cuenta la historia de una adolescente marginada con poderes telequinéticos. El relato combina drama escolar, crueldad y horror puro. Trasladar todo eso a un escenario musical es un desafío enorme.
Un elenco numeroso para una historia intensa
La puesta rosarina apostó por un reparto amplio. Dafne Mangini interpreta a Carrie, el rol central. Julieta Fernández encarna a Sue Snell y Lautaro Roche a Tommy Ross. Isabel Allegra completa los papeles principales como Chris Hargensen.

La dirección quedó en manos de Raziel Sosa. La dirección vocal pertenece a Sebastián Bossi. Las coreografías llevan la firma de Chechu Alsina, que además interpreta a Margaret White. El equipo apostó por una producción cuidada y de gran despliegue.
El musical exige equilibrio entre emoción y tensión. La historia transita el bullying, la fe y la furia adolescente. Cada número debe sostener ese tono sin caer en la parodia. Es ahí donde se juega el verdadero mérito de la propuesta.
Una cita para no perderse
Por ahora, la producción anunció funciones en Rosario. Hay más fechas en planificación para las próximas semanas. Los interesados pueden seguir las novedades en redes para no quedarse afuera. La expectativa promete crecer función a función.
Para el público que ama a King, la cita es ineludible. Ver una de sus historias convertida en musical no pasa todos los días. La combinación de terror y teatro musical resulta tan extraña como tentadora. Rosario, por unas semanas, se vuelve parada obligada.
