Hasta el domingo, el Palacio Libertad abre sus puertas a libreros anticuarios, coleccionistas y encuadernadores. La edición 19 mira hacia el año en que aparecieron «El juguete rabioso» y «Don Segundo Sombra».
La Feria del Libro Antiguo de Buenos Aires ya está en marcha y sigue hasta el domingo 1 de noviembre. Esta es su edición número 19. Se arma en la Plaza Seca del Palacio Libertad, en Sarmiento 151, y funciona todos los días de 14 a 20.
La entrada es libre y gratuita. La organiza la Asociación de Libreros Anticuarios de Argentina, conocida como ALADA. Este año participan 26 librerías: cuatro debutan en la cita y una llega desde Ecuador.
Un siglo de dos novelas que partieron aguas
El eje de esta edición es 1926. Ese año salieron dos libros que todavía discuten entre sí en las aulas y en las bibliotecas. Uno es «Don Segundo Sombra», de Ricardo Güiraldes. El otro es «El juguete rabioso», el debut de Roberto Arlt.
Uno mira hacia la pampa y el mito del gaucho. El otro se mete en los márgenes de la ciudad, con un adolescente que sueña con escapar del barrio. Juntos, dibujan las dos puntas de la literatura argentina de aquel momento.
Por eso, la feria también se lee como una invitación a releerlos. Si nunca los abriste, es una buena excusa. Y si ya los leíste, quizás te tiente una edición vieja con su olor a papel gastado.

Qué vas a encontrar entre los puestos
La oferta va de piezas del siglo XV a las vanguardias de comienzos del siglo XX. Hay grabados, mapas, fotografías históricas y afiches culturales y políticos. Es decir, no hace falta ser coleccionista para pasar una tarde entera.
Una de las joyas es la colección de Ricardo Vallejos sobre las Islas Malvinas. Reúne más de 4.000 ejemplares. Además, el fotógrafo y coleccionista Carlos Vertanessian expone retratos de libreros anticuarios.
También suman piezas el Archivo General de la Nación y la Biblioteca del Congreso. La Biblioteca Argentina para Ciegos, por su parte, exhibe material en braille.
Charlas, oficios y ediciones de autor
La programación abierta tiene charlas para el fin de semana. Este viernes 30, el investigador Sergio Baur se ocupa de Güiraldes y su vínculo con la vanguardia. Lo acompaña Javier Moscarola como moderador.
El sábado 31 llegan dos mesas. En una, Sol Rébora, Flor Goldztein, Andrea Rodríguez y Valentina Villela cuentan cómo trabajan la encuadernación sobre libros antiguos. En la otra, Emmanuel Pan, Carlos Vertanessian y Raúl Naón hablan de coleccionismo, con Lucio Aquilanti como moderador.
Hay además un Espacio Taller con oficios en vivo. Ahí trabajan encuadernadores, impresores, restauradores, editores artesanales y fabricantes de papel. Ese mismo espacio recibe presentaciones de ediciones limitadas, como dos títulos de Antonin Artaud traducidos por Adrián Bollini.
Una feria para perderse sin apuro
Al final, la Feria del Libro Antiguo propone algo cada vez más raro: tiempo para hojear. Sin algoritmos ni novedades de temporada, la búsqueda depende del ojo y de la charla con el librero.
Toda la información de la organización está en el sitio de ALADA. Y si te gustan las historias del mundo del libro, seguí recorriendo PDT Noticias.
