La banda porteña cierra el ciclo de su último disco con un show el sábado 7 de noviembre. Bombo legüero, charango y distorsión para una identidad que suena a raíz y a amplificador.
Arraigo se prepara para cerrar una etapa. La banda porteña despide Crioyo, su último disco de estudio, con un show en El Cubo Teatro, en Zelaya 3053, el sábado 7 de noviembre.
Crioyo salió en 2025 y sintetiza lo que el grupo viene construyendo desde hace más de veinte años: una música que no elige entre la peña y el pogo.
Arraigo, entre la peña y el pogo
El grupo nació en 2004 en la Ciudad de Buenos Aires con una idea que entonces sonaba extraña. Quería cruzar ritmos tradicionales con la potencia del rock pesado. Chacarera, zamba, chamamé, candombe, tango, murga, vidala y carnavalito conviven en su música con riffs de metal.
Sus influencias explican la mezcla. Por un lado, Mercedes Sosa, Horacio Guarany y José Larralde. Por el otro, Almafuerte, Hermética, La Renga, Divididos y Los Redondos. Arraigo no esconde ninguna de las dos herencias. Al contrario, las pone a dialogar en cada canción, sin jerarquías.
Lo que trae Crioyo
El disco tiene ocho canciones. En ellas, las bases rítmicas del heavy y del metal progresivo se apoyan en instrumentos de la tradición. Hay bombo legüero, charango, acordeón y violines sobre estructuras de zamba, chamamé y candombe.
Entre los temas destacados aparecen «Tierra adentro» y «Zamba para despertar». También hay un homenaje de peso: una versión de «Zamba del carnaval», el clásico de Gustavo «Cuchi» Leguizamón.
Llevar al Cuchi al terreno del metal es un gesto audaz. El salteño es uno de los compositores más refinados del cancionero popular, con armonías que exigen precisión. Arraigo la toma con respeto, pero sin miedo a subir el volumen. Ese equilibrio entre cuidado y distorsión es, quizás, la mejor carta de presentación del disco.

Una búsqueda sobre la identidad
Más allá del cruce de géneros, Crioyo propone una pregunta. ¿Cómo suena hoy la identidad argentina? La respuesta de Arraigo mezcla lo rural con lo urbano, lo acústico con lo eléctrico y lo ancestral con lo contemporáneo.
La banda integra una camada de grupos que empuja el folklore hacia terrenos nuevos. No es una fusión de ocasión, sino un lenguaje que el grupo pule desde hace dos décadas.
La cita en El Cubo
La noche girará en torno a las canciones de Crioyo. Para quienes todavía no los conocen, es una buena oportunidad de descubrir una de las propuestas más originales del metal argentino.
Y para los que ya los siguen, es la noche para despedir un disco que llevó al folklore a sonar más fuerte que nunca. Más música argentina en PDT!Noticias.
