Santiago del Estero prepara la 16ª edición de su Feria Internacional del Libro, del 30 de septiembre al 4 de octubre, con el quichua y la identidad cultural regional como ejes centrales.

Santiago del Estero se prepara para una nueva edición de su feria del libro, una de las citas literarias más consolidadas del interior del país. Del 30 de septiembre al 4 de octubre, la provincia recibirá la 16ª Feria Internacional del Libro.

El evento se hará en el Fórum Centro de Convenciones y en el Centro Cultural del Bicentenario, con entrada libre y gratuita durante toda su duración. El lema de esta edición es «Santiago lee con vos».

Juan Leguizamón, subsecretario de Cultura de la provincia, adelantó parte de la programación en las últimas semanas. Según explicó, el eje central de esta Feria del Libro santiagueña pasará por la identidad cultural regional y las lenguas originarias.

El quichua, protagonista de la agenda

Uno de los momentos más esperados será la presentación de un estudio dedicado a «La Brasa», un histórico movimiento cultural santiagueño. La agenda también incluirá paneles centrados en el quichua santiagueño y su tradición oral.

Entre los invitados confirmados aparece Pablo Landeo Muñoz, escritor e investigador peruano especializado en lengua y oralidad quechua. Su presencia refuerza la apuesta de la feria por poner en valor las lenguas indígenas de la región.

La escritora Beatriz Vignoli tendrá a su cargo el discurso de apertura de esta 16ª edición. A lo largo de los cinco días, además, pasarán por Santiago del Estero varias figuras de la no ficción y el ensayo argentino.

Una agenda con nombres fuertes de la no ficción

Felipe Pigna, Claudia Piñeiro, Pedro Saborido y Darío Sztajnszrajber ya confirmaron su participación en esta edición de la feria. También estarán Soledad Barruti, Federico Jeanmaire, Hinde Pomeraniec, Patricia Kolesnicov y Fernando Signorini.

La programación combinará presentaciones de libros, conferencias, talleres y mesas de debate, distribuidas entre las dos sedes principales. Esta convocatoria numerosa confirma el peso que la Feria del Libro santiagueña fue ganando edición tras edición.

Con dieciséis ediciones en su historia, la feria se consolidó como un punto de encuentro clave del noroeste argentino. Su crecimiento sostenido muestra que el ecosistema editorial del país no se agota en Buenos Aires.

El cruce entre literatura y lenguas originarias también funciona como una señal hacia otras provincias. Cada vez más ferias regionales incorporan ese eje identitario como parte central de su programación anual.

Para seguir de cerca la agenda literaria nacional, se puede consultar la cobertura habitual de pilotodetormenta.com.ar.

La provincia acompaña la feria con una fuerte presencia de escuelas y universidades locales, que llevan estudiantes durante toda la semana. Ese trabajo previo con el público joven explica buena parte de la continuidad del evento a lo largo de dieciséis años.