La artista franco-iraní que convirtió su exilio en una obra universal murió el 4 de junio en París. Tenía 56 años y dejó un legado que va del cómic autobiográfico al cine de autor, pasando por la militancia permanente por los derechos de las mujeres en Irán. Murió Marjane Satrapi: la autora de Persépolis que resistió hasta el final.
La muerte de Marjane Satrapi no fue un hecho inesperado para quienes la conocían. Su familia lo explicó con una frase que ya circula en todos los medios del mundo: murió de tristeza, más de un año después del fallecimiento de Mattias Ripa, su esposo y el amor de su vida.

Ripa, productor, actor y guionista, había muerto el 8 de abril de 2025. Desde entonces, Satrapi nunca volvió a ser la misma. Una amiga cercana, la socióloga francoiraní Azadeh Kian, fue de las pocas personas de su círculo íntimo que habló públicamente: «Se estaba dejando morir desde la pérdida del amor de su vida», dijo.
Una vida que fue también una obra
Satrapi nació en Rasht, Irán, en 1969. Creció bajo la revolución islámica y fue enviada a Europa por sus padres a los catorce años. Vivió en Viena, volvió a Teherán, y finalmente se instaló en París, donde desarrolló toda su carrera.
Su nombre quedó ligado para siempre a Persépolis, la novela gráfica autobiográfica en blanco y negro que publicó entre 2000 y 2003. Allí narró su infancia en el Irán revolucionario, el exilio y la búsqueda de identidad en Europa. La obra fue adaptada al cine en 2007 junto al director Vincent Paronnaud y ganó el Gran Premio del Jurado en Cannes. También fue nominada al Oscar.
Pero su carrera no se agotó allí. Dirigió películas como Las voces y Radioactive, la biográfica sobre Marie Curie. En 2023 coordinó Mujer, Vida, Libertad, una obra colectiva sobre las protestas en Irán tras la muerte de Mahsa Amini, disponible gratuitamente en persa para todos los iraníes.
Una voz que no se calló nunca
En 2025 rechazó la Legión de Honor francesa para protestar contra lo que llamó «la actitud hipócrita de Francia respecto a Irán». El Palacio del Elíseo igualmente reconoció su muerte con un comunicado que destacó que su trabajo «cautivó a una audiencia global».
En 2024 había recibido el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades. En su discurso abogó por la empatía y la libertad con una claridad que la definía: «Quizás antes de educar a nuestros hijos para que tengan éxito económico, debiéramos enseñarles que el verdadero éxito radica en el humanismo». Murió Marjane Satrapi: la autora de Persépolis que resistió hasta el final.
