Los rodajes de esos filmes, entre cientos de producciones audiovisuales más, primero se frenaron por el paro que iniciaron el 2 de mayo el sindicato de guionistas (levantado el 27 de septiembre) y luego por la medida de fuerza tomada por los actores el 14 de julio en su exigencia a los estudios por mejoras en las condiciones laborales.
